Manuel Antonio Rodríguez: Los inicios fueron muy difíciles

A sus 84 años cumplidos, Manuel Antonio Rodríguez Sepúlveda, es uno de los chilenos que puede contar su carrera como la de una película. En un principio no estudió para ser educador, pero la vocación fue más grande y se desempeñó como tal a puro espíritu.

Fue en 1986 cuando se embarca en su proyecto vocacional cuando junto a otros tres profesores forman la sociedad que sustentó al Colegio Grace School en sus primeros años.

¿Por qué decidió ser educador?

Yo empecé a trabajar en educación, sin título, a mis 24 años de edad, entonces en el gobierno de Jorge Alessandri se decretó la creación de una escuela normal vespertina que comenzó a funcionar en la Calle Recoleta N° 500 donde estaba la base de la escuela normal diurna de señoritas. Allí estudié dos años y medio mientras seguía trabajando de profesor en una escuelita en la Población San Gregorio.

Una vez titulado trabajé en los colegios vespertinos que tenía el Estado desempeñándome en la alfabetización y aprendizaje de un oficio de adultos. De igual forma había equipos docentes definidos por el gobierno para trabajar en educación de adultos en las empresas que lo necesitaran y a mí me correspondió junto a un equipo desarrollar las actividades educativas en la empresa INSA de Maipú.

Con el golpe de Estado de 1973, este proyecto se acabó en todas las empresas, perdí este trabajo lo que disminuyó en gran medida mis ingresos. Debido a esto, inicié un emprendimiento en un local que tenía mi madre en la población José María Caro.

¿Qué lo motivó a formar parte de la fundación del Grace School y porqué en ese sector de Santiago?

Me motivó la invitación que me hizo la directora del Colegio Grace School que estaba cercano a mi negocio y nos conocíamos profesionalmente con la señora María Nieves Vera, en el año 1986 cuando el colegio tenía ya cuatro años. La invitación fue debido a que el Ministerio de Educación comenzó a exigir metraje cuadrado mayor al que el colegio tenía. Con mi aporte económico (obtenido por la venta de mi negocio y el inmueble donde funcionaba) se inició la compra del sitio A de Armada Nacional 6136, de más de 3.000 m2, lo que permitió la construcción de salas en este sitio. La otra razón que me motivó a vender el negocio fue el inicio fuerte de las protestas contra el gobierno militar, manifestadas con violencia y asaltos a los comercios del sector.

¿Hubo muchas dificultades en el desarrollo del proyecto?

Los inicios fueron muy difíciles, toda vez que las necesidades de funcionamiento eran superiores a lo aportado por el Estado, lo que estimuló en gran medida la mística y el esfuerzo de la Dirección y de todos quienes trabajábamos en el colegio.

¿Recuerda alguna anécdota de la puesta en marcha del establecimiento?

Cuando hicimos la inauguración del colegio, hicimos un hoyo en donde, junto con la primera piedra, enterramos al interior de un tubo metálico cartas, dibujos y promesas de los niños y de los profesores y apoderados. No sé yo donde está actualmente, ni en que parte quedó eso…

¿A su juicio, cuáles son los principales hitos del colegio?

La disciplina, el uniforme y la calidad de la enseñanza, que marcó la diferencia desde un inicio. El crecimiento de la matrícula, la fundación de la Enseñanza Media, la participación del colegio en actividades de la comuna, entre otros la Banda, actividades deportivas y recreativas. La incorporación a la Jornada Escolar Completa JEC, lo que permitió la construcción de más salas de clase. La incorporación del colegio a la Ley de Subvención Escolar Preferencial SEP.

¿Cuál es su ligazón actual con el colegio y a que se ha dedicado tras el retiro?

Estoy ligado a través de la Sociedad dueña del inmueble, pero no del colegio propiamente tal ya que fue traspasado y que actualmente administra la Corporación Educacional Grace School, de la cual no formo parte, pero si una hija y un yerno.

Me he dedicado a descansar, a leer y viajar según mi salud lo permita y a compartir más plenamente con mi familia.

Uno de los pilares del Grace School a partir de mediados de los 80, relata su pasión por el rol de maestro y destaca que los principales aportes del establecimiento han sido la disciplina y la calidad de la enseñanza que imparte.